El Real Sporting de Gijón había iniciado el mejor arranque liguero de su historia, empezando con un 4-0 como en la temporada de nuestro último ascenso, teniendo en su haber al pichichi y al zamora, siendo el único equipo en categoría profesional invicto, superando los gafes de Jerez, Alicante y Soria... Aunque seguramente hubo gente que ya está curada de espantos y haya mantenido la calma viendo lo que pasó con la primera temporada de Marcelino, la 3ª etapa de Ciriaco y la temporada pasada, el empichamiento por toda Asturias ya era generalizado y muestras objetivas de ello son las asistencias registradas en El Molinón, la venta de camisetas y demás artículos rojiblancos,
Pero el domingo muchos aterrizaron de nuevo en el suelo. Vieron que Preciado sigue pecando en los mismos errores, que en El Molinón se nos escapan más puntos que fuera de casa, que solemos perder cuando nos televisan cadenas de emisión nacional, que nunca ganamos con Pino Zamorano...
Llevamos 10 jornadas de liga y somos 3º, ojalá acabara la liga ahora mismo, pero quedan 32 jornadas en donde puede pasar auténticamente de todo. Pase lo que pase, el buen sportinguista no debe estar en el cielo, pero tampoco en el suelo, ya que la ilusión es una llama que hace viva a la gran afición sportinguista. Depende de lo que el equipo haga muchos vendrán o abandonarán el barco, pero siempre estarán ahí los muchos fieles que posee esta entidad y que nunca te dejarán sólo.