Todos os acordareis de la caótica situación de Jairo en el eterno rival del Real Sporting, que le llevó a depresiones continuas, puede que simuladas, para intentar desvincularse de un club sin aparente futuro ( por aquel entonces, aunque ahora mismo estén casi peor). El 29 de Abril de 2004, el jugador de Piedras Blancas se salió con su objetivo de escapar de la entidad azul, para engrosar las filas del equipo de Asturias. Dicho día, se firmó una clausula por la cual el Real Sporting no pagaría nada al Oviedo, a no ser que hubiera un traspaso en la habría que dar a la entidad oviedista un porcentaje del mismo. La cláusula también incluía que si al finalizar la temporada del 2007, el Real Sporting quería seguir contando con sus servicios debería pagar al Oviedo 300.000 euros o en el caso contrario, Jairo volvería a la entidad azul.
¿ Merece Jairo que el Real Sporting de Gijón desembolse una cantidad de dinero que no se puede permitir al eterno rival?
Yo sólo espero que de aquí a lo que resta de temporada, Manuel Preciado deje al chaval demostrar su valía, porque yo en estos momentos lo dejaba irse a aquel sitio del que quiso escapar.