Al final del cierre del estadio de El Molinón por el lanzamiento de un caramelo, bolas de papel y los cánticos en contra de Díaz Vega, no se produjo. Al final, por estas razones de chiste malo, se pagará una multa de alrededor 600 euros.
Ni os quiero contar si el árbitro llega a apuntar en el acta arbitral, la gente que tiró casquillos de pipas, los que tiraron aviones de papel o los que tuvieron algún mal pensamiento.
Lo de esta Federación es para reir, por no llorar.