El Real Sporting de Gijón pagó a los jugadores del filial, dos de las cinco mensualidades impagadas, mientras que los trabajadores recibieron la nómina de noviembre. Este dinero seguramente saldría de la recaudación de las entradas del partido contra el Almería y también de los nuevos abonados. Los datos oficiales del club decían que tan sólo había 14.000 espectadores en el campo cuando incluso podía haber muchos más de 15.000. El consejo seguramente tapa la entrada para evitar embargos de taquilla y así poder pagar a jugadores y empleados que necesitan cobrar como el comer.
Para aliviar las arcas, el consejo medita sacar a Javi Fuego y Pablo Álvarez al mercado de diciembre que caduca el 31 de Enero. Sólo se pretende la marcha de un jugador y que la cantidad que se vaya a ingresar no sea menor de 1,2 millones de euros.
Por otro lado, el club rojiblanco recibirá una sanción impuesta por el Comité de Competición por el lanzamiento de 2 botellas de plástico al terreno de juego, impactando una en el colegiado. Esperemos que quien haya hecho eso no pise más El Molinón.